PCM: Gastronomía, catalizador que puede ayudar a reducir la pobreza en Perú

“Cómo podemos tener todavía, con un boom gastronómico tan importante, un nivel de pobreza rural del 45 por ciento”, señaló el presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala Lombardi.
“Cómo podemos tener todavía, con un boom gastronómico tan importante, un nivel de pobreza rural del 45 por ciento”, señaló el presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala Lombardi.

La gastronomía puede ser ese catalizador transversal que ayude en gran medida a disminuir las condiciones de pobreza, desnutrición y anemia que existen en Perú, afirmó el presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala Lombardi, al participar junto al reconocido cocinero peruano Gastón Acurio Jaramillo en una mesa principal de diálogo denominada “La gastronomía frente a la lucha contra la pobreza”.

Este espacio de diálogo formó parte del evento denominado “Yuntémonos: Vamos a pensar fuera de la olla”, que organizó la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y que propuso un encuentro entre el sector público, el sector privado y la academia, con el fin de compartir las distintas visiones sobre el aporte de la gastronomía y el turismo como instrumentos de transformación para el desarrollo del país. Durante su intervención, el jefe del Gabinete Ministerial destacó que hace poco en el Consejo Interministerial de Asuntos Sociales “hemos definido los doce objetivos más importantes en las políticas sociales, que queremos trabajar en estos próximos cinco años”.

Y al revisarlos, encontramos que en cinco de ellos la gastronomía peruana cruza transversalmente y puede ser una herramienta catalizadora. Ese es su potencial, anotó. Asimismo, Zavala Lombardi sostuvo que todo lo trabajado a la fecha en el campo de la gastronomía peruana tiene implicancia o constituye un aprendizaje para otras políticas públicas, “desde el trabajo en equipo, una visión de futuro, etcétera”. Entonces, la gastronomía puede ayudar si articulamos mejor, para lograr los objetivos que queremos, pero también puede ser un ejemplo de políticas públicas para otros sectores, remarcó.

En otro momento, el titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) indicó que “todavía tenemos pobreza alrededor del 22 por ciento y queremos reducirla en los próximos años por lo menos a 15 por ciento”. “Dentro de eso también tenemos pobreza urbana y rural. La pobreza urbana de 14 por ciento queremos llevarla a nueve por ciento, mientras que en el ámbito rural está en 45 por ciento. Muchas veces, los grandes números ocultan mucho y es ahí donde justamente están nuestros agricultores. Entonces, cómo podemos tener todavía, con un boom gastronómico tan importante, un nivel de pobreza rural del 45 por ciento”, señaló.

En ese contexto, afirmó que “tenemos que identificar aquellas políticas públicas, de la mano del sector privado, para que esa línea de pobreza vaya descendiendo”. Tras manifestar que “no podemos permitir” que un 15 por ciento de niños menores de cinco años tenga desnutrición, sostuvo que se trabaja para reducir esa tasa por lo menos a 5 por ciento.

“Discutíamos en el Consejo de Ministros si podíamos llevar la anemia de 43 por ciento a cero. Llegamos a la conclusión que por acciones del Estado, la anemia puede reducirse a casi 20 puntos. Sin embargo, para los otros 20 puntos realmente se necesita una acción desde las familias, desde la nutrición en cada una de las familias. Entonces, si no trabajamos juntos, Estado, Gobierno, sector privado, esto no lo vamos a poder cambiar”, advirtió.

“Entonces, estamos aquí hoy para iniciar ese trabajo conjunto que tanto necesitamos y la gastronomía, como les dije, puede ser ese catalizador transversal que nos ayude en gran parte para disminuir las condiciones de pobreza, desnutrición y anemia que tenemos en Perú”, puntualizó Zavala Lombardi. Posterior a la mesa principal de diálogo, se realizó la ceremonia de inauguración de “Yuntémonos: Vamos a pensar fuera de la olla”, acto que contó con la participación de la segunda vicepresidenta de la República, Mercedes Aráoz Fernández. La actividad se desarrolló en la sede principal de la PUCP, ubicada en el distrito limeño de San Miguel.